Pedro Tabernero publica ocho nuevos títulos de la colección ‘Relatos del desertor del presidio’ 

Desde el amanecer de los tiempos, el ser humano ha experimentado un miedo irracional a lo desconocido, a la muerte y al más allá. De ahí que sintiera la necesidad de explicar todas esas sensaciones a través de unas historias que se fueron primero propagando como relatos orales y que posteriormente se materializaron en el tejido literario del que están hechos todos los sueños. Fruto de esos miedos, nació con el romanticismo una pasión por contar el horror en primera persona. Consciente de la importancia de esa tradición, el editor Pedro Tabernero creó la colección de terror gótico ‘Relatos del desertor del presidio’, destinada a recoger textos de miedo de gran calidad acompañados con vistosas ilustraciones. Recientemente acaba de presentar ocho nuevos títulos que han sido creados por grandes escritores españoles contemporáneos.

 

En concreto, la editorial sevillana Grupo Pandora ha dado a conocer los libros ‘Ni un día más’, con texto de Manuel Moya e imágenes de Jesús Alberto Pérez Castaño‘El paraíso alicatado’, escrito por José Sierra Espada y que cuenta con ilustraciones de Juan Romero‘El asesino del verduguillo’, con texto de Rosalía Machado e imágenes de Enrique. J. Aznalfarachez‘Un dios oscuro’, ideado por Amaya Zulueta y con ilustraciones de Javier HermidaJosé-Reyes Fernández ha escrito el cuento titulado ‘La mirada del espejo’, con imágenes de José Gómez Macías. Por su parte, Francisco Gallardo se ha encargado del texto de ‘El sexo del corazón’, ilustrado por Pepe Chazeta‘El señor de Savarín’ está escrito por Ignacio Vázquez Moliní y lleva ilustraciones de Pepa Gordillo. Por último, Manuel Jurado López ha creado el cuento ‘El caballero de las tristes cenizas’, con imágenes de Francis Marchena.

 

Pedro Tabernero comenzó la colección ‘Relatos del desertor del presidio’ con dos números que realizó el escritor sevillano Julio Manuel de la Rosa‘El narrador de fantasías’ (número cero) y ‘Conjeturas sobre la Bicha’ (número uno). Fue un homenaje que le hizo Tabernero a De la Rosa cuando este cumplió ochenta años. «Julio ya había publicado anteriormente ‘El hombre que escribe fantasías’, pero fuera de esta colección. Yo decidí que fuera el número cero de ‘Relatos del desertor del presidio’. Había elegido veinte relatos de fantasía y terror y Julio hizo un resumen de un folio de cada uno de estos cuentos e interconectó todas las historias. Resumió historias como ‘Gulliver’‘Frankenstein’‘Alicia en el país de las maravillas’‘Pedro Páramo’‘El señor de los anillos’ u ‘Otra vuelta de tuerca’, entre otras. Al final creamos un personaje que encarnaba las veinte obras, que Julio logró unir a pesar de la dificultad que eso entrañaba. Nos tomamos una licencia e inventamos un nuevo personaje que enlazaba las veinte historias. Ese hombre, a medida que pasaba el libro, se transformaba de una persona normal a un hombre lobo. La artista Nicole Claveloux ilustró ese libro hace treinta años y reapareció como número cero de la nueva colección en 2015».

 

Añade Tabernero que a partir de ahí tuvo la idea de hacer una colección de fantasía y de terror. «Publicamos el número cero, que era el libro primigenio que Julio Manuel de la Rosa escribió hace treinta años, con una serie de modificaciones, bocetos preparatorios de la artista, etc. La colección cuenta ahora con diecinueve libros». El editor subraya que cada dos años aparecen nuevos títulos, «y ahora he recogido la cosecha de los últimos años. He hablado con distintos autores. Este año ha sido una cosecha generosa porque son ocho libros. En total hemos reunido a treinta y dos autores: ocho autores literarios, ocho autores gráficos y dieciséis prologuistas», señala.

 

«Un plantel muy bueno»

Sobre los escritores que han participado en esta ocasión, asegura Pedro Tabernero que es «un plantel muy bueno. Francisco Gallardo ha escrito su obra, pero a su vez prologa el cuento de Manuel Jurado. Javier Salvago, que ha colaborado también con nosotros en otra ocasiones, prologa el libro de Rosalía Machado. Hay mucha gente nueva y le he pedido prólogos a personas que conocen bien la colección. Once de los participantes estuvieron en la presentación que hicimos en Sevilla en el Hotel Alfonso XIII. Todos se adaptaron al tiempo que tenían».

 

Carmen Camacho dice en el prólogo de ‘Ni un día más’ sobre el texto de Manuel Moya: «Sevilla tuvo que ser, con su lunita plateada, la cartografía de ‘Ni un día más’. Aquí, los planos de la demolición, la carrera oficial del delirio. No se me ocurre mejor escenario para un apocalipsis de esta talla. Si en la literatura latinoamericana se habla del ‘gótico tropical’, o del ‘gótico andino’, esta fábula salvaje de Moya inaugura un neogótico de la Baja Andalucía que resulta (casi por definición) una mijita barroco (…)».

 

Jesús Alberto Pérez Castaño dice de su trabajo: «Los dibujos inspirados en el cuento desarrollan un recorrido visual de libre imaginación. Proporcionan una añadida urgencia de alarmante desconcierto a la narratividad del texto con una plástica realizada con pinturas acrílicas y acuarelas.»

José Lanza Astillero (Antonio Sancho) comenta igualmente sobre ‘El paraíso alicatado’ en el prólogo del libro: «Este será, posiblemente, el libro más bonito e importante que José Sierra Espada logre publicar jamás, porque el ‘establishment’ literario español odia la fantasía, lo mismo que el cura, el bachiller y el ama de llaves odiaban las novelas de caballerías de Don Quijote (…) ‘El paraíso alicatado’, por su parte, es un relato que homenajea al mismo tiempo la historia de Sevilla y al autor H.P. Lovecraft, que es uno de sus favoritos, además de inventar una trama apropiada para el colorido e intrincado arte de Juan Romero».

Cubierta de ‘El sexo del corazón’ ABC

 

Un gran poeta y escritor, Javier Salvago, asegura en el prólogo de ‘El asesino del verduguillo’, de Rosalía Machado: «En el relato o novela corta que aquí presentamos, una de las primeras narraciones de la autora, se advierte ya esa rudeza señalada por la crítica, junto a otro rasgo característica de su estilo, como es la ironía y el humor negro. ‘El asesino del verduguillo’ es una historia basada en hechos reales, que Rosalía escuchó en su niñez en romances de ciego, de los que se hace eco, porque ella misma nació en Villablanca, donde vivió los primeros años de su infancia. Ese crimen sin resolver estimuló su curiosidad y la llevó a investigar por su cuenta con el deseo de ponerle por fin nombre y rostro al ‘Asesino del Verduguillo’.»

Aparte de otros escritores consagrados que participan en prólogos de estos libros como Juan José Téllez —que habla sobre ‘La mirada del espejo, de josé-Reyes Fernández— y Luis Landero —que se centra en el cuento ‘El señor de Savarín’, de Ignacio Vázquez Moliní—, Francisco Gallardo también escribe un prólogo —el del cuento ‘El caballero de las tristes cenizas, de Manuel Jurado López—, y subraya que «es un relato con vocación cervantina. Esta novela corta se devora con la misma fruición con la que leíamos, en la juventud, las ‘Novelas ejemplares’».

Enlace a la fuente original