Los fotoperiodistas y la IA

Ver a Donald Trump perseguido por la policía parecía imposible, pero lo hicimos.

 

A pesar de todo el revuelo que generaron esas imágenes cuando el expresidente aseguró que le iban a arrestar, pronto pudimos notar que no eran reales.

 

Sin embargo, la generación de imágenes –e incluso vídeos– con inteligencia artificial va a pasos agigantados. La nueva función de Photoshop ha generado mucho más furor en los últimos días sobre lo que la IA es capaz de hacer. 

 

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Pero según aumentan sus poderes aumenta el avance de la posrealidad. No saber distinguir entre la realidad y la ficción puede ponernos en una situación muy complicada como sociedad, especialmente cuando se trata de temas políticos.

 

Y aunque los organismos competentes para avanzar en la seguridad digital y cotar los usos malignos de la IA están en marcha, es necesario que se avance igual de rápido que lo hace la herramienta, ya que algunos —como en el caso de las fotografías de Donald Trump siendo perseguido por la policía— podrían aprovecharse de alguna situación crítica. Especialmente si se trata de temas políticos, pudiendo incluso desestabilizar un país.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.Susana Vera/Reuters

Esta imagen, aunque real, podría haber sido perfectamente generada por una IA. Susana Vera, autora de la instantánea, probablemente esperó —y quizás también tuvo la suerte— de pillar a Pedro Sánchez en un momento en el que parecía reírse a carcajadas en el Congreso, algo que no suele pasar a menudo.

 

Con la generación de imágenes ningún fotoperiodista tendría que esperar a estar en el momento y lugar adecuados, la IA podría generarla.

 

De lo que no hay duda es de que el debate está abierto entre los propios fotógrafos. La fotografía como arte puede verse perjudicada por las infinitas capacidades de la IA, piensan algunos. Otros, por el contrario, ven una oportunidad.

 

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Por eso, Business Insider España hablado con 2 fotoperiodistas especializados en una parte de la fotografía que es un arte en sí misma: el Congreso de los Diputados. Según cuentan los expertos en imagen, a veces es complicado ser creativo cuando tienes a 350 diputados sentados sin hacer mucho más que muecas.

 

Sin embargo, para Edu Parra (@Edu_Nividhia), la nueva herramienta de IA de Photoshop está siendo una oportunidad para darle otra vida a sus imágenes jugando con su imaginación.

 

 

Hemos llegado a un punto en el que está al alcance de nuestra mano crear una realidad paralela. O así lo están dejando ver las continuas muestras de la capacidad de la IA.

 

Los medios de comunicación y los creadores de contenido con perfiles muy politizados, pueden tener una gran tentación. «Estamos hablando de una manipulación. Estás creando algo que no existe, así que si quieres mantener el código ético puedes usar la tecnología como recurso, por ejemplo, para hacer una viñeta», explica Parra.

 

Aunque la falta de ética deontológica de la profesión siempre ha estado presente en los canales comunicativos, «el problema está en que antes veías una viñeta y sabías que era una viñeta, pero ahora, te mandan una imagen así por WhatsApp y es perfectamente creíble«, continúa explicando el fotógrafo.

 

«Hay un debate entre nosotros», comenta también Kike Para, fotoperiodista. «Mi opinión particular es que es el fin de la profesión, de nuestra especialidad, de la del periodista gráfico, porque ahora, aunque consigas una imagen impactante, fuertísima de esas de Premio Pulitzer, como algo violento, un beso, una detención, etc., vamos a estar tan acostumbrados que no va a tener el mismo impacto cuando sea real».

 

Para afirma que la magnitud del problema también tiene que ver con la facilidad con la que se puede crear (o manipular) una imagen. «Las imágenes van a perder su impacto y el esmero del fotógrafo que se mete en primera línea en un momento tenso en algún conflicto y que se juega la vida por retratar la realidad va a quedar sin valor».

 

Quizás ahora, el impacto de la fotografía de una niña afgana de ojos verdes en la portada de la revista de National Geographic de 1985 no sería el mismo. Una IA podría haber pintado el mundo que trasmitían esos ojos.

 

«Hace 20 años, para que alguien recrease algo así con Photoshop tenía que ser un especialista y podía tardar 3 horas. Sin embargo, ahora todo es tan rápido y tan inmediato, que puedes tener una imagen falsa en unos segundos», continúa explicando el fotógrafo.

 

Por el contrario, Parra, que ha experimentado con estas herramientas, afirma que «a fin de cuentas es lo mismo que la fotografía digital en su día: es lo mejor que le ha pasado a la fotografía, pero al mismo tiempo es lo peor«, insiste.

 

En cuanto a los derechos de autor de las imágenes, el periodista del Congreso afirma tener «sentimientos encontrados».

 

«Entiendo la queja de los fotógrafos que dicen que a fin de cuentas se está utilizando material para entrenar a la inteligencia artificial. Pero al final es como el que escribe un libro para estudiantes, el autor tiene derecho a que se le reconozca ese trabajo de alguna forma«.

 

Al final, Parra afirma que no le parece mal que se use, «pero me parece que lo justo sería que a los fotógrafos se les compensase de alguna forma».

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