La CNMV pide a Google y las redes sociales que no acepten anuncios de chiringuitos financieros

Los fraudes relacionados con chiringuitos financieros están a la orden del día, pese a que la CNMV ha metido el turbo con sus advertencias sobre entidades sospechosas. Rodrigo Buenaventura, presidente del supervisor, ha señalado este pasado martes en la conferencia Supervisor, criptoactivos y publicidad: buena praxis del sector, que la mayoría, si no todos, los casos de fraude que están en la Audiencia Nacional fueron advertidos previamente por la CNMV. Y ha solicitado que «los grandes buscadores y redes sociales no acepten anuncios de pago de entidades que ya figuran advertidas como sospechosas en las listas publicadas por los supervisores financieros».

 

Los esfuerzos para luchar contra los chiringuitos financieros –aquellas entidades que ofrecen y prestan servicios de inversión sin estar autorizadas para hacerlo– por parte de la CNMV son constantes. Todas las semanas envían una lista de este tipo de firmas, detectadas por el propio supervisor así como por otros vigilantes extranjeros.

 

Pero que la CNMV tome estas medidas no siempre se traslada a los inversores finales, de manera que Buenaventura ha señalado que «hay un ámbito en el que se están haciendo muy pocos avances». «Muchos de los defraudadores se anuncian impunemente en redes sociales o en buscadores de internet y ahí es donde captan a sus víctimas», ha sentenciado.

 

La medida que propone Buenaventura es que «los grandes buscadores y redes sociales no acepten anuncios de pago de entidades que ya figuran advertidas como sospechosas en las listas publicadas por los supervisores financieros». Sin mencionar las empresas explícitamente, ha señalado a Google, Facebook, TikTok, YouTube, Instagram y Twitter, entre otras.

 

Así, ha calificado de «injustificable que empresas que difunden publicidad de pago en redes sociales o buscadores se lucren admitiendo anuncios de entidades pirata, que están públicamente advertidas como chiringuitos financieros». «Y, aún más que, haciéndolo, pongan en peligro los ahorros de sus usuarios y clientes, algunos de los cuales caen en este tipo de fraudes», ha agregado.

 

La CNMV les pide que, mediante la autorregulación, se comprometan a que sus redes o páginas no sirvan de vehículo de difusión de engaños y posibles delitos a cambio de aumentar sus ingresos. Si no es así, se guarda una carta en la manga. «Pero si no lo hacen, si no asumen su responsabilidad, nosotros ejerceremos la nuestra proponiendo al Gobierno que analice una nueva regulación en España, para prohibir y sancionar ese tipo de prácticas», ha explicado Rodrigo Buenaventura.