El interés del público por los debates de elecciones europeas cae en picado

Analistas políticos lamentan desde hace años que las elecciones europeas no logran despertar en la población española un notable interés, teniendo en cuenta que las decisiones que se aprueban en Bruselas impactan directamente en la actividad parlamentaria española.

 

Muchos de éstos, atribuyen este escaso interés a una insuficiente atención que, a su juicio, presentan los medios de comunicación, especialmente enfocados en la actualidad de la política nacional.

 

Sin embargo, los últimos espacios emitidos en televisión sobre las elecciones europeas durante la campaña ponen de manifiesto que, aun poniendo el foco en esta cita, el público mayoritario opta por consumir otros contenidos alternativos.

El debate electoral organizado por RTVE con los nueve cabezas de lista, fue seguido por sólo 595.000 espectadores (5,6% de share) y el cara a cara en La Sexta entre la candidata socialista, Teresa Ribera, y la popular, Dolors Montserrat, por 404.000 espectadores (3,9%). Según los expertos en audiencias, si estas cifras las cosecharan otro tipo de apuestas televisivas en esas cadenas, seguramente se optaría por la cancelación de su emisión.

El interés del público por los debates sobre las elecciones europeas ha caído progresivamente condicionado, en buena parte, por el descenso generalizado del consumo de televisión, aunque no es el único factor. Hace 20 años, el cara a cara organizado por Antena 3 entre los candidatos a las elecciones de 2004, Josep Borrell (PSOE) y Jaime Mayor Oreja (PP), reunió a un 25% de los telespectadores, con un total de 2,9 millones.

 

Desde entonces, la curva no ha dejado de bajar. El debate de 2009 organizado por RTVE entre Fernando López Aguilar (PSOE) y Jaime Mayor Oreja (PP) fue visto por 1,4 millones de espectadores (8,3%). El debate a seis de 2014 descendió de la barrera del millón de espectadores, con 838.000 y tan sólo un 4,2% de share —el más bajo en los últimos 20 años—. Y el de 2019 con los nueve líderes de las formaciones políticas, con 817.000 (5,2%).

 

El último debate televisado en TVE fue la cuarta opción más vista de su franja, obteniendo una quinta parte de la audiencia que acumuló hace 20 años. Datos que ponen en tela de juicio la tesis de que el escaso interés ciudadano por las elecciones europeas reside, esencialmente, en la oferta mediática española.

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