Artículo sobre Desinformación de la Covid-19

«La divulgación de los procesos que tiene la ciencia y sus resultados es la mejor arma para combatir la propagación de los bulos», afirmó Bienvenido León, autor principal del artículo «Desinformación de ciencia y salud sobre la Covid-19» que publica la prestigiosa revista científica norteamericana PLOS ONE, situada en el Q1 según el SJR (Scimago Journal Report).

 

En el artículo también han colaborado otros investigadores de la Universidad de Navarra como María Pilar Martínez-CostaRamón Salaverría e Ignacio López-Goñi. Forma parte de la producción científica generada por el proyecto de investigación RRSSalud, que ha contado con la colaboración del Barcelona Supercomputing Center – Centro de Computación Nacinal y la financiación de la Fundación BBVA.

 

El estudio analiza el contenido de 533 bulos difundidos durante los tres primeros meses de la pandemia (del 11 de marzo al 10 de junio de 2020) e identificados por las tres plataformas de verificación españolas acreditadas internacionalmente en esa fecha (Maldita, Newtral y EFE Verifica), y se centra en su relación con el conocimiento científico con un doble objetivo: por un lado, identificar las características de forma y contenido de dicha información falsa y las plataformas empleadas para su difusión; y por otro, formular una tipología que pueda emplearse para clasificar los diferentes tipos de bulos conforme a su conexión con la información científica.

 

Los resultados indican que el contenido científico y sanitario jugó un rol prominente en el impulso de la difusión de dichos bulos durante la pandemia. Los bulos más comunes sobre ciencia y salud afectaron a información sobre investigación científica (34%) y política y gestión sanitaria (34%) así como a consejos de información sanitaria para la población (27%). También se comprobó que adoptaron sobre todo forma de texto, se basaron en el engaño, usaron fuentes reales, tuvieron un enfoque internacional y se difundieron a través de las redes sociales.

 

Con base en este análisis, los investigadores proponen un sistema para clasificar los bulos relacionados con la ciencia y la salud, identificando cuatro tipos, de acuerdo con su conexión con el conocimiento científico: ciencia apresurada, ciencia descontextualizada, ciencia mal interpretada y falsedad sin base científica.

 

Esta propagación rampante y extendida de la desinformación apunta dos vías para frenarla: generar herramientas para la alfabetización mediática y cultura científica de la ciudadanía y sistemas de detección sistematizada de los bulos.